mi hombre

Andrés se ha presentado sin avisar como siempre hace. Trigueño, ya maduro, en su juventud caballero legionario ahora sonríe igual que siempre, para él no tengo un no. Es mi hombre.
- Cariño ¿qué quieres como regalo? Y yo no quiero nada.
Desde la primera vez comprendí que había encontrado a mi amo y experimento una turbación inexplicable en ser su esclava. Él ordena y yo obedezco en todo, me pierdo en un mar de felicidad sabiendo que soy su putita adorada.
- Podemos cenar en mi casa -le he contestado- . Luego hacemos lo que más nos plazca. Ha sonreído, me ha besado en la boca y ha dicho que volvería con una sorpresa… Le extraño tanto cuando no está.

Explore posts in the same categories: personal

Tags: ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

Comment: